«Los cielos son iguales…»
Los cielos son iguales.
Azules, grises, negros,
se repiten encima
del naranjo o la piedra:
nos acerca mirarlos.
Las estrellas suprimen,
de lejanas que son,
las distancias del mundo.
Si queremos juntarnos,
nunca mires delante:
todo lleno de abismos,
de fechas y de leguas.
Déjate bien flotar
sobre el mar o la hierba,
inmóvil, cara al cielo.
Te sentirás hundir
despacio, hacia lo alto,
en la vida del aire.
Y nos encontraremos
sobre las diferencias
invencibles, arenas,
rocas, años, ya solos,
nadadores celestes,
náufragos de los cielos.
El blog que presta la mano a las estrellas del cielo y de la tierra para dar y recibir Luz
jueves, 16 de julio de 2026
Pedro Salinas: Los cielos son iguales…
Pedro Salinas: Para vivir no quiero…
Para vivir no quiero…
Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.
¡Qué alegría más alta:
vivir en los pronombres!
Quítate ya los trajes,
las señas, los retratos;
yo no te quiero así,
disfrazada de otra,
hija siempre de algo.
Te quiero pura, libre,
irreductible: tú.
Sé que cuando te llame
entre todas las gentes
del mundo,
sólo tú serás tú.
Y cuando me preguntes
quién es el que te llama,
el que te quiere suya,
enterraré los nombres,
los rótulos, la historia.
Iré rompiendo todo
lo que encima me echaron
desde antes de nacer.
Y vuelto ya al anónimo
eterno del desnudo,
de la piedra, del mundo,
te diré:
«Yo te quiero, soy yo».
Pedro Salinas: El agua que está en la alberca
El agua que está en la alberca
El agua que está en la alberca
y el verde chopo son novios
y se miran todo el día
el uno al otro.
En las tardes otoñales,
cuando hace viento, se enfadan:
el agua mueve sus ondas,
el chopo sus ramas;
las inquietudes del árbol
en la alberca se confunden
con inquietudes de agua.
Ahora que es la primavera,
vuelve el cariño; se pasan
toda la tarde besándose
silenciosamente. Pero
un pajarillo que baja
desde el chopo a beber agua,
turba la serenidad
del beso con temblor vago.
Y el alma del chopo tiembla
dentro del alma del agua.
domingo, 20 de noviembre de 2022
voz-que-ma-dura
Leyendo un libro de Monterroso, me apareció el siguiente fragmento:
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
Me resulto curioso comprobar que existan estas cuatro frases fonológicamente suenen casi de forma idéntica, pero las palabras son diferente y lógicamente tendrá significado diferente.
Haciendo una búsqueda rápida por internet, he visto que este fragmento forma parte del poema "Nocturno en que nada se oye! de Xavier Villaurrutia.
https://poemario.com/nocturno-que-nada-oye/
miércoles, 1 de julio de 2020
JM Gabriel y Galán - CABRERA
que así como el Edén es delicioso
porque el Señor lo habita
el campo es más hermoso
cuando el Dios que lo hizo lo visita.
Dios quiso un día derramar verdura
sobre los campos de Cabrera amenos,
y aquella casta de la sangre pura,
la rica casta de los hombres buenos,
aquellos que la vida atravesaron
con paso de viajero que no yerra,
una ermita en Cabrera levantaron,
y vivieron con Dios sobre la tierra.
Era la raza cuya muerte lloro
cuando con Dios para llorar me encierro,
almas de acero, corazones de oro,
pechos de cera y miel, brazos de hierro.
Hijos de Dios y para Dios criados,
conocieron a Dios; fueron piadosos;
pidieron solo pan; fueron honrados;
el mundo no los vio; fueron dichosos.
Con Dios vivir supieron,
y en Dios al fin morir. ¡Cuán sabios fueron!
su eterno amor, la esposa;
su eterno afán, los hijos;
su instrumento, el arado;
el bien querer, su natural deseo;
y el bien obrar, su natural estado,
y el Cristo de la ermita de Cabrera,
su rey, su amor, su providencia era.
La mano tosca y dura
del anónimo artista
que labrara la bárbara escultura
supo infundir en ella,
con sublime inconsciencia de vidente,
las grandezas insólitas de aquella
fe gigantesca de la vieja gente.
Era el sagrado leño
la visión infantil, místico sueño,
mayestático símbolo imponente
de la robusta concepción cristiana
del alma ruda y sana
que a Cristo-Dios en la conciencia siente.
¡Nuestro Cristo es aquél! Nos lo legaron
los rudos patriarcas
que vivieron con Él y a Él consagraron
las nativas y fértiles comarcas.
que cantando difunden los cariños
y besando los sellan amorosos,
nos cantaban con música de gloria
y habla de oro que la suya era,
la de prodigios peregrina historia
del Cristo de la ermita de Cabrera.
¡Nuestro Cristo es aquel! ¿Qué hermano mío
en mi Patria nació que no haya amado,
si Dios para el amor los ha criado
y siempre al bien su voluntad dispuesta
hace nacer a la mujer honesta
en la tierra feliz del hombre honrado?
¿Y quién que tuvo amores
en al tierra feliz de mis mayores
del idilio amoroso no escribía
la página primera
en aquella famosa romería
del Cristo de la ermita de Cabrera?
¡Nuestro Cristo es aquel!
martes, 30 de junio de 2020
JM Gabriel y Galán - Los Dichos del tío Fabián
LOS DICHOS DEL TÍO FABIÁN
Pues, señor, el otro díavino un tío a visitarme
y sigue con la manía
de venir a marearme.
charla y charla sin cesar,
¡pero cualquiera lo entiende!…
y ayer fui a su casa un rato
a ver si me lo vendía.
¿usted me quiere vender
el prado de la hermandad?»
mas si usted quiere mi huerta,
yo se la vendo al instante».
después tosió, se rascó
y escupió por el colmillo.
«que los tiempos andan malos…;
que patatín…, que patatán…».
¿quiere usted la huerta mía?
La vendo sin dilación.
resulta, o yo me equivoco,
una finca regular».
a decir: «Que esa es la cosa,
que torna…, que vuelve…»
y cuáles son sus deseos,
proyectos y aspiraciones.
¡pero dígame sí o no
como Cristo nos enseña?»
diciendo que es la verdad…,
«que torna…, que daca…»
o locos nos volveremos
de esta manera los dos!»
o me vende usted el prado
o me compra usted la huerta».
que no quiere usted vender
y no quiere usted comprar».
que donde hay hombres, hay tratos…,
«que tumba… que dale».
y yo no sé a qué ese afán
de salir por la tangente.
y nombrando dos peritos
que lo vayan a tasar».
que su prado es una alhaja…,
«que arriba… que abajo…».
pero, por Dios, no me salga
con otra tecla después.
y es asunto terminado;
¿comprende usted, tío Fabián?»
que la gente así se entiende…
«que por aquí… que por allí…».
dígame usted de una vez
lo que tenga que decirme.
contésteme usted a secas:
¿vende el prado o no lo vende?»
la miaja e ganao y el potro…,
«que por este lado…, que por el otro…»
¡si eso es charlar por charlar,
y charlar sin decir nada!…
¿Me lo quiere usted vender?
¿Qué dice usted: sí o no?»
que fue medio regalao…,
que si fue…, que si vino…»
pero no puedo sufrir
esa charla que no entiendo».
¿No es eso?
¿Qué dice usted?»
que se lo dirá a la tía…
y que esa es la su sistema…,
«que ya vería…, que ya vería…»
JM Gabriel y Galán - ¿Qué es una madre?
¿QUÉ ES UNA MADRE?
Mi madre me dio la vida:mi madre arrulló mis sueños
cuando en mi infancia querida
soñaba el alma dormida
con horizontes risueños.
y un templo fueron mis lares
al rumor de sus cantares
y al calor de sus amores.
por la senda del deber,
y ella me enseñó a rezar,
y ella me enseñó a creer!
cuando besaba mi frente
con ese amor delirante
que sólo una madre siente!
que me ha ayudado a vivir,
y ha de ser quizá mañana
la que me enseñe a morir.
sus virtudes la cantaron,
sus ejemplos me la dieron,
sus besos me la grabaron.
diérale mi vida entera,
y aun pagarle no pudiera
el tesoro que me dio!
cuántos pesares me quita
la fe querida y bendita
que infundieran en mi alma!
es muy fácil naufragar
y es muy difícil vencer
queriendo sin fe luchar;
de estas mis luchas tremendas…
Mas, si no lo entiendes hoy,
mañana quizá lo entiendas.
con más valor he luchado
y mi espíritu ha triunfado
en sus luchas con la duda.
que en el alma y la memoria
dejóme esta fe esculpida
como un título de gloria?
cual debo a mi madre yo
esta santa fe cristiana
que en el alma me infundió?
con besos de amor ardiente
cuyo calor todavía
me está abrasando la frente!
cuánto incierto desconsuelo
costé a la madre querida
que en mí cifraba su anhelo!
su corazón sufriría!
¡Cuántas dulces oraciones
junto a mi cama alzaría!
como ella debió sentir,
viéndome a mí combatir
entre la vida y la muerte!
¡Pues ya tienes comprendido
lo mucho que habrá sufrido
tu amante madre por ti!
su amor, en parte, pagar,
cumple todos los deberes
que ahora te voy a enseñar.